Todavía tenemos el corazón lleno de alegría tras nuestra participación en la Cabalgata de Reyes Magos. Fue una tarde de nervios, sonrisas y, sobre todo, de compartir la ilusión con los más pequeños de nuestra ciudad
Uno de los momentos más vibrantes se vivió al llegar a la Plaza Hermandad de la Vera Cruz. En ese lugar tan especial para nosotros, la magia se multiplicó con la lluvia de balones que lanzamos para todos los niños y niñas. ¡Ver sus caras de felicidad es el mejor regalo que podíamos recibir!
Gracias a todos los que nos acompañasteis durante el recorrido y a los hermanos que hicieron posible que nuestra carroza brillara con luz propia.












